Desde el 11 de agosto de 2026 están vigentes en Cuba nuevas disposiciones que modifican la compra, venta, importación y transferencia de vehículos. El nuevo marco amplía algunas posibilidades para particulares y empresas, facilita la entrada de determinados autos eléctricos y elimina restricciones que habían limitado las operaciones del mercado automotor. Sin embargo, la apertura mantiene requisitos, medios de pago y autorizaciones específicas que los compradores deben conocer antes de adquirir un vehículo.

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Un cambio importante para el mercado automotor cubano

Las nuevas normas están encabezadas por el Decreto 163/2026, publicado junto con otras disposiciones en la Gaceta Oficial Ordinaria No. 65 del 4 de agosto. El paquete sustituyó el marco anterior establecido por el Decreto 119 de 2024 y entró en vigor siete días después de su publicación. Las regulaciones abarcan no solamente la compraventa, sino también la importación, comercialización, ensamblaje, fabricación y desarme de vehículos.

Uno de los cambios más comentados es la eliminación del anterior límite que restringía a una persona la adquisición de seis vehículos en un período de cinco años. Además, desaparece el impuesto especial asociado específicamente a la cantidad de vehículos adquiridos por una misma persona natural o jurídica. Esto modifica de manera significativa las condiciones anteriores, aunque no significa que cualquier automóvil pueda importarse libremente ni que desaparezcan los controles estatales.

¿Quién puede comprar un vehículo en Cuba?

El nuevo marco permite que determinadas personas naturales cubanas y extranjeras residentes puedan adquirir vehículos nuevos o usados mediante las comercializadoras autorizadas. También se incluyen diferentes categorías de personas jurídicas cubanas y extranjeras con representación comercial o inversión en el país.

Las operaciones en las comercializadoras autorizadas pueden realizarse en dólares estadounidenses o su equivalente en otras monedas convertibles, utilizando los medios de pago aprobados por el Banco Central de Cuba. Entre ellos figuran determinadas tarjetas internacionales y tarjetas de prepago nacionales.

Por lo tanto, aunque existe una mayor flexibilidad para comprar un auto en Cuba, el sistema continúa dependiendo de entidades comercializadoras autorizadas y de las condiciones financieras establecidas para cada operación.

Nuevas posibilidades para importar vehículos eléctricos

Uno de los aspectos más destacados es el tratamiento de los vehículos eléctricos en Cuba. Las personas naturales cubanas y determinados extranjeros residentes pueden importar, sin carácter comercial y bajo las condiciones establecidas, un automóvil totalmente eléctrico por una sola vez.

Existe además un incentivo relacionado con la energía renovable. Cuando el automóvil eléctrico entra acompañado de una estación de carga alimentada por fuentes renovables capaz de cubrir sus necesidades energéticas, puede quedar exento de impuestos y aranceles.

Cuando el vehículo no cumple esa condición, se aplican impuestos aduaneros fijos según su valor. Para automóviles valorados hasta 10,000 dólares, el impuesto establecido es de 500 dólares; para valores superiores a 10,000 y hasta 20,000 dólares, asciende a 1,000 dólares. Los vehículos valorados entre 20,000 y 30,000 dólares pagan 1,500 dólares, mientras que los que superan los 30,000 dólares tienen un impuesto fijo de 2,000 dólares.

Este sistema coloca a la movilidad eléctrica en una posición particular dentro de la nueva regulación, especialmente en un contexto donde el ahorro de combustible y la utilización de fuentes renovables tienen cada vez mayor importancia.

También cambian las reglas para motos y triciclos

Las modificaciones no están limitadas a los automóviles. Las personas naturales pueden importar determinadas motocicletas eléctricas y ciclomotores eléctricos, con límites establecidos por la normativa. También se permite importar una motocicleta o ciclomotor de combustión o híbrido con motor de hasta 250 centímetros cúbicos, bajo las condiciones y periodicidad previstas.

Los triciclos eléctricos o híbridos también aparecen contemplados, al igual que determinadas versiones de combustión de hasta 250 cc. Además, se permite la importación de remolques ligeros con una capacidad máxima de carga de 750 kilogramos.

Estas disposiciones amplían las alternativas para quienes no necesitan necesariamente un automóvil convencional y buscan otras soluciones de movilidad.

Compra y venta entre particulares

Otro punto importante está relacionado con la compraventa de vehículos entre particulares. El comprador debe declarar bajo juramento la procedencia lícita del dinero utilizado y proporcionar información relacionada con los vehículos que ya posee.

Los pagos pueden realizarse en pesos cubanos, dólares estadounidenses u otras monedas convertibles, pero la normativa establece que no deben efectuarse en efectivo. Además, después de completar la operación, el cambio de propietario debe registrarse en el Registro de Vehículos dentro de los 30 días posteriores.

Esto significa que comprar un automóvil usado directamente a otro propietario continúa requiriendo documentación y trámites formales. Para ambas partes resulta importante conservar los documentos de la operación y verificar que el vehículo pueda transferirse legalmente.

Más empresas podrán participar en la comercialización

Las nuevas disposiciones también amplían el número de entidades autorizadas para participar en la comercialización de vehículos. La lista incluye empresas como Impexport, Mcv Comercial, Multiservi, Cimex, Duna, Sasa, Unevol, Cadena De Tiendas Caribe, Transimport, Tradex, Palco, Maquimport, Loginter, Construimport, Eisa, Axess Y Agencia Importadora Caribe.

Esta estructura busca canalizar la venta y determinadas operaciones de importación a través de entidades autorizadas. Al mismo tiempo, el Estado mantiene mecanismos para controlar qué marcas y modelos de vehículos pueden llegar al mercado.

Para ello se creó el Comité Evaluador de Medios Automotores, encargado de evaluar y aprobar proveedores, marcas y modelos destinados a la comercialización mediante importación, ensamblaje o fabricación nacional.

¿Qué significa para quienes quieren comprar un auto?

Las nuevas normas representan un cambio relevante para el mercado de vehículos en Cuba, pero conviene entenderlas como una flexibilización con condiciones y no como una eliminación completa de los controles. El tipo de vehículo, la condición del comprador, el método de adquisición, el origen del automóvil y las autorizaciones correspondientes siguen siendo factores determinantes.

Para una persona interesada en comprar un auto nuevo o usado en Cuba, también será importante comparar el precio final con los costos de importación, impuestos, mantenimiento, piezas de repuesto y disponibilidad de servicio técnico.

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Un mercado que empieza a tomar otra dirección

La entrada en vigor de estas normas abre nuevas posibilidades para la compra e importación de vehículos en Cuba, especialmente en el segmento eléctrico, mientras mantiene controles sobre las operaciones comerciales y los modelos autorizados. El cambio también puede favorecer nuevas actividades relacionadas con el ensamblaje, fabricación y comercialización de vehículos, siempre que se cumplan las autorizaciones correspondientes.

Para los conductores cubanos, el verdadero impacto dependerá de cómo se implementen estas disposiciones, qué vehículos lleguen efectivamente a las comercializadoras y cuáles sean sus precios finales. ¿Crees que estas nuevas reglas harán más accesible la compra de un automóvil en Cuba? Comparte tu opinión y cuéntanos qué tipo de vehículo te gustaría ver con mayor disponibilidad en el mercado cubano.