Chevrolet es una marca muy conocida en Cuba. Tienen fama de autos fiables, económicos y duraderos. En la Isla, los modelos más conocidos son los de los años 50. Es difícil caminar y no ver uno. Los hay muy bien conservados y otros un poco desvencijados, con sus motores originales o con motores diesel. Proponemos echarle un vistazo a cada modelo fabricado del 50 al 59 y conocerlos un poco más estéticamente:

1950.

50

En el año 1950 Chevrolet mantiene la carrocería estrenada en 1949, aunque introduce un modelo que revoluciona el diseño de los autos y que se suma al Fleetline y el Styleline: el Bel Air con carrocería “Hard Top”. Este tipo de carrocería asemejaba a un auto descapotable con la capota puesta. Daba la misma sensación de libertad pero con más fiabilidad (el techo era de metal y no se rompía fácilmente como la lona) y seguridad ante accidentes. El Bel Air sería por varios años el modelo estrella y de más alta gama. Los modelos de este año son reconocibles por sus intermitentes delanteros redondos, insertados en la parrilla frontal, faros traseros en forma de lápida. En el interior presentaba un panel redondo donde estaban insertados todos los indicadores.

1951-1952.

 

51-52

Para 1951 el Chevrolet realizó pocos cambios. La parrilla frontal se modificó insertándose en la parte baja unos faros indicadores delanteros más estilizados. Los faros traseros también cambiaron su forma, así como en el interior en panel de relojes se dividió en dos grandes partes. Por otro lado, en 1952, se le agregaron “dientes” a la parrilla frontal y cambios menores en los cromados.

1953.

53

En este año Chevrolet realiza algunos cambios. Se muestra una carrocería más abultada, aunque poseía franca inspiración en los modelos anteriores. La parte frontal del auto recibe una nueva parrilla que abarca todo el ancho del frente del mismo y 3 barras verticales. Los indicadores de dirección delanteros son grandes y redondos, insertados en la parrilla. Por primera vez introduce Chevrolet un parabrisas de una sola pieza. La parte trasera del auto es completamente rediseñada. Se reubican los faros traseros, siendo ahora más grandes y alargados, ocupando la parte alta de la cola. Cabe destacar que los modelos Fleetline y Styleline desaparecen y emergen el “Two-Ten” (modelo más sencillo, carente de lujos y adornos cromados) y el “One-Fifty” (modelo intermedio con algunos adornos), continuando el Bel Air como el de más alta gama.

1954.

54

Hacia 1954 se mantenían los tres modelos del año anterior. Se rediseña la parrilla frontal insertándose 5 barras verticales. Ahora los indicadores frontales  se acomodan en la parte baja en forma ovalada y llegando hasta los bordes, permitiendo que la parrilla luzca más ancha. En la parte trasera se modifican los faros traseros, siendo ahora de una sola pieza y aunque tienen la misma forma presentan una división más discreta y elegante.

1955.

55

Amigos, llegamos a 1955, año en el que se le diseña una carrocería totalmente nueva. Los guardafangos traseros terminaban en unos elegantes y discretos picos que tenían en su parte superior unos faros diseñados de manera tal que se fundían y daban continuación a la línea de la carrocería. La parrilla frontal adopta un “look” más moderno en forma de rejilla, copiando a los autos europeos de ese tiempo y los faros indicadores adoptan una posición fuera de la misma. Se mantienen los tres modelos del año anterior basados en la misma carrocería. La diferencia estética era que el “One-Fifty” no tenía la línea cromada, al “Two-Ten” solo le llegaba desde el guardafangos trasero hasta la puerta delantera, en tanto el Bel Air la poseía similar al “Two-Ten” además de otra que recorría el guardafangos delantero hasta las base del faro de carretera. Tenía también las palabras que lo identificaban. Por primera vez Chevrolet instala un motor V8 en un auto (los modelos de años anteriores tenían el 6 cilindros) y un gran parabrisas envolvente. Aunque parezca lo contrario, gracias a la belleza de su diseño es un poco más corto y estrecho que sus antecesores.

1956.

56

El Chevrolet 56 tuvo la mala suerte de estar entre dos hitos en el diseño de GM (Chevy 55 y Chevy 57). En este año la firma se enfrascó en superar algunos inconvenientes que tenía el modelo anterior, fundamentalmente vibraciones y ruidos en el motor. La parrilla nuevamente en forma de rejilla ocupa todo el ancho del frente de auto, embutiéndose en ella unas luces indicadoras cuadradas y llegando los cromados hasta el hueco de la rueda. Las luces traseras poseen un sócalo más grande pero rompen la forma del guardafangos para terminar en unos pilotos redondos muy elegantes. Una curiosidad de este modelo es que la boca del tanque de la gasolina quedaba detrás del foco trasero izquierdo y había que abatirlo para acceder a ella. Aunque sus dueños aseguran ser mucho más grande que el 55, en realidad es ligeramente más largo.

1957.

57

Al igual que 1955, el 1957 constituyó un año muy importante para Chevrolet. El modelo ofrecido este año era una fantástica combinación de mecánica buena y fiable, diseño fino y elegante. La parrilla se rediseñó completamente al igual que el capó. Las tomas de aire se situaron alrededor de los faros delanteros. La defensa se fundió con la parrilla y se le agregaron detalles en forma de proyectil (al estilo Cadillac). En el capó se situó la palabra Chevrolet y una V debajo de esta si portaba el motor V8. El “One-Fifty” no la traía pues montaba el motor de 6 cilindros. El “Two-Ten” la poseía niquelada igual que los cromados de la defensa y en Bel Air, el de más alta gama los detalles y la V eran dorados. La defensa trasera era más elaborada, poseía unas protuberancias que asemejaban las salidas de los tubos de escape. Los faros traseros eran pequeños y en forma de media luna, insertados en la parte baja del guardafangos trasero y a partir de ellos se alzaban unas aletas no exageradas con adornos cromados. Se mantiene la idea de 1956 de camuflar la tapa del tanque de gasolina, esta vez en una especie de puertecilla disimulada en los cintillos cromados de la aleta izquierda.

1958.

58

Para este año, la marca ofrece una nueva carrocería, considerada la primera carrocería de gran tamaño diseñada por Chevrolet. Era mucho más ancha, baja y larga. Se sumaba además a la moda de los cuatro focos delanteros. Ofrecía además un chasis en forma de X para dar robustez y a la misma vez ligereza a la gran carrocería. La parrilla delantera tenía un aire a la del 56 pero mucho más ancha, con luces indicadoras dobles. Las luces traseras ahora eran sencillas y redondas en pareja. Se rompió el esquema de las incipientes aletas verticales, que introdujo y causaron furia en el modelo 57, dando paso a unas aletas sobrias y redondeadas.  Este año se cambia las denominaciones de los modelos. Al “One-Fifty” ahora se le llama Del Ray y continúa siendo el modelo de gama baja. A la gama media (“Two-Ten”) se le llama Biscayne y Bel Air a la más alta. Como submodelo de la gama Bel Air se presenta el Impala, siendo este un modelo de superlujo. El Impala estéticamente era muy parecido al Bel Air. Montaba el poderoso motor V8, poseía 3 focos traseros en cada guardafangos y solamente se fabricaban es carrocería “hard top” de dos puertas o convertible.

1959.

59

Para esta fecha, la marca presentó una carrocería completamente distinta a las anteriores. Esta era mucho más baja, ancha y larga que todos los Chevrolet anteriores. La parrilla delantera estaba llena de cromados y detalles, con focos dobles insertados sobre ella. El parabrisas era muy grande y se extendía hasta parte del techo. Todo esto le daba una apariencia de ser un auto enorme. Los costados estaban muy bien adornados con cromados, que variaban en dependencia del modelo. Lo más llamativo era la cola, con unas grandes aletas que vistas completamente desde atrás parecía una gaviota con las alas extendidas. Los faros traseros eran grandes, en forma de ojos de gato, ocupaban casi la totalidad de la parte trasera. Para este entonces el modelo de superlujo ocupa el nombre de Impala, pasando el Bel Air a representar la gama intermedia. La gama más baja sería el Biscayne.