Los años 50 del pasado siglo arrojaron una de las mejores épocas en la fabricación de automóviles. Los fabricados entre los años 1957 y 1960 se nos mostraron como autos con grandes motores (V8 y V6), muchas partes cromadas como cintillos, defensas y aletas en los guardafangos traseros. El responsable de estos diseños fue el diseñador Hearley J. Earl, quien fue diseñador de GM y el que dicen se basó en gran parte en la Ingeniería Aeronáutica para desarrollar sus proyectos. Los modelos que salieron a la luz en 1959 son considerados por muchos los ejemplares más hermosos y fueron imaginados en su tiempo como diseños futuristas.  Algunos de estos fueron:

Buick:

Buick

Sus modelos principales en el 1959 fueron el LeSabre, el Electra y el Invicta. En este caso el Electra era el modelo de lujo, con parabrisas trasero tipo opera y versiones techo duro (hard top) tanto de dos puertas como de cuatro puertas. El Invicta y LeSabre eran de gamas menores pero no menos llamativos. En nuestras calles aún se pueden apreciar algunos, eso sí, muy pocos con su motor original de gasolina.

Ford:

Ford

De líneas moderadas  y sobrias, la marca Ford volvía a la carga con el Fairlane 500 en varios tipos de carrocería, tanto techo duro como convertible y con 2 o 4 puertas. No poseía unas aletas grandes, manteniendo el estilo que introdujo el Fairlane del año 1958. El modelo de gama más alta era el Galaxie. Como curiosidad apreciamos que el techo duro se introducía completamente en ese enorme maletero que tenía, transformando el auto en un hermoso convertible. En Cuba, el modelo sedán de cuatro puertas fungió como auto patrullero, gracias a la potencia de su motor V8.

Plymouth:

Plymouth

El Plymouth mantenía básicamente la misma línea de carrocería de los dos años precedentes. Eso sí, las aletas crecieron mucho más en el 1959 y los adornos cromados laterales las hacen más llamativas. A los modelos Belvedere y Savoy de años atrás se les sumaba el Fury. Este se convertía en el más alto de la gama con adornos en el maletero y focos traseros reubicados. Conozco uno en mi ciudad de un dorado bellísimo y que preserva todos sus adornos, lástima que le injertaron un motor Mercedes-Benz 5 cilindros diesel, proveniente de un microbús.

Chevrolet:

Chevrolet

Uno de los más atrevidos de ese año resultó ser Chevrolet. Su carrocería parecía hecha a mano. Sus aletas se complementaban con la tapa del maletero y daban la apariencia de una gaviota. Sus faros traseros dejaban de ser redondos para complementarse en forma con las aletas. En 1958 se había introducido el Impala en dos modelos solamente, cupé de dos puertas y convertible. En 1959 Impala trajo consigo una gama más amplia con carrocerías descapotables, techo duro y  sedán, tanto de dos como de cuatro puertas. Los modelos Bel Air y Bizcayne se reservaban las gamas como motores menos potentes.

Cadillac:

Cadillac

La marca de automóviles de lujo de GM, Cadillac, no podía ni quería quedarse atrás en el diseño de autos. Es por eso que en 1959 lanza uno de los diseños más atrevidos de esa época. La carrocería de todos sus modelos incluidos sus modelos estrellas Coupe DeVille y El Dorado estrenaba unas extravagantes aletas en forma vertical, que más que la cola de un auto, asemejaban las de los modernos jets de propulsión que en esa época empezaban a surgir. La atrevida localización de los faros traseros, en forma de bombillas en medio de las aletas, podían competir en vistosidad con los chorros de vapor expulsados por los aviones de guerra de ese entonces. Es válido resaltar que este diseño, aunque con las aletas de menor tamaño perduró en los modelos de Cadillac de los 60´s.

Nada, que esa época dorada arrojó varios de los más hermosos modelos de la automovilística, los cuales constituyen verdaderas joyas de la Ingeniería del Siglo XX.